Ratones supermusculosos y un robot sensible a las emociones llegaron a la Estación Espacial Internacional

Son parte del envío que transportó la cápsula Dragon, de Space X. También había regalos de Navidad.

Luego de tres días de viaje desde la Tierra, este domingo llegó a la Estación Espacial Internacional una cápsula de mercaderías enviada por la firma SpaceX, propiedad del magnate Elon Musk​. En su interior, entre cientos de kilos de suministros, llegaron ratones supermusculosos, gusanos, regalos de Navidad y un robot inteligente y empático.

El comandante de la estación, el italiano Luca Parmitano, utilizó un largo brazo robótico para aferrar la nave Dragon. Las dos naves orbitaban 420 kilómetros por encima del Pacífico Sur en el momento de la captura.

“Cada vez que recibimos un nuevo vehículo a bordo, recibimos también un poco del alma de todos los que contribuyeron al proyecto, de modo que bienvenidos a bordo”, dijo Parmitano al control de misión.

La cápsula contenía casi 3 toneladas (2.720 kilos) de suministros, incluidos 40 ratones para un experimento sobre músculos y huesos. Ocho de ellos eran el resultado de ingeniería genética y tenían el doble de masa muscular, lo que les valía el apodo de “ratones poderosos”. En el cargamento también viajaron 120.000 lombrices, o nematodos, de una variante beneficiosa y que formaban parte de un estudio agrícola.

Según explicó la NASA a través de un comunicado, estos ratones (llamados Roedor Research-19 o simplemente, RR-19) servirán para investigar la miostatina y la activina, dos vías de señalización molecular que influyen en la degradación muscular. El objetivo de estos estudios es prevenir la pérdida de músculos y huesos durante el vuelo espacial y mejorar la recuperación después del regreso a la Tierra.

La agencia espacial estimó, además, que este trabajo científico también podría aportar datos para el desarrollo de terapias para diversas afecciones que causan pérdida muscular y ósea en la Tierra.

La nueva versión del robo CIMON, durante las últimas pruebas realizadas en laboratorio antes de ser llevado al espacio. (Airbus-Mathias Pikelj)

Otro pasajero de Dragon era un gran robot redondo equipado con inteligencia artificial y la capacidad de sentir las emociones de los astronautas. La máquina, llamada Cimon, es una versión mejorada de la que se probó el año pasado como asistente de astronautas.

La cápsula Dragon fue puesta en el espacio el pasado jueves por un cohete Falcon 9 de SpaceX que despegó desde la plataforma de lanzamiento número 40 de la base de Cabo Cañaveral (Florida).

La NASA envió además parte de los regalos de Navidad para los seis tripulantes de la estación.

Fue la decimonovena entrega realizada por SpaceX a la Estación Espacial para la NASA en los últimos siete años.

La carga que va a bordo de la cápsula Dragón servirá para una serie de investigaciones científicas relacionadas con la pérdida muscular y ósea, el cultivo de cebada en un ambiente de microgravedad y la propagación del fuego, entre otras.

Según SpaceX, dentro de unos 30 días, Dragon abandonará la EEI y volverá a la Tierra. Se espera que caiga al Océano Pacífico, donde SpaceX, propiedad de Elon Musk, el dueño de Tesla, y caracterizada por reutilizar sus elementos espaciales, la recogerá.

Los astronautas recibirían otro cargamento el lunes, enviado por Rusia y que tenía previsto despegar el viernes de Kazajistán.

Con datos de NASA y agencias AP y EFE (CLARIN.COM)

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